Ven CONOCEME… trae abierta tu mente.

Breve cielo, eterno infierno

“Me agito inquieto en la cama y despierto musitando tu nombre… Busco en las penumbras tu silueta …Tanteo con mi mano…Otra vez ha sido un sueño”.

Recuerdo muy bien aquella vez, fuimos a cenar y después encontramos un bar a modo, la música y las copas fueron un buen preámbulo para desatar la pasión, después de un rato de bailar, tocarnos y cruzar miradas cargadas de deseo huimos de allí para refugiarnos en mi departamento… fue cerrar la puerta y de inmediato desatar la pasión y la lujuria, nos arrancamos la ropa mutuamente con desesperación , esa que surge cuando has cocinado a fuego lento el deseo, conteniéndolo… alimentándolo…-ya desnudos y con un viejo blues sonando de fondo- recorrimos nuestros cuerpos llenándonos de caricias, las mejores, las más atrevidas; me tendí en un sofá y me recorriste palmo a palmo, buscando con tus manos y tu boca borrar las huellas dejadas en mi piel por otros amores; sabias que no te pertenecía pero era tu instinto natural de querer poseer y dominar, -entonces te di vuelta y comencé yo- bese toda tu espalda con deleite y fui bajando lentamente hasta llegar a tus nalgas hermosas y dispuestas… lentamente las abrí depositando justamente en tu ano un largo y desesperante beso, girando mi lengua hasta conseguir introducir la punta de ella, -fue entonces cuando escuche un gemido suave y gutural- seguí un poco mas mientras mis manos recorrían toda tu cadera y tus costados deje muy bien lubricada esa parte de ti y dispuesta para recibirme, gire tu cuerpo para que quedaras de frente a mí, besaste mi pecho aprendiendo su forma, su textura y su olor, tus manos buscaron con afán hasta encontrar mi hombría y la pusieron a descubierto… después de una leve mirada sonreíste para mostrar tu aprobación, para entonces yo jugaba con tu cabello  incitándote a llegar más abajo allí donde mi cuerpo es húmedo y caliente… lo tomaste entre tus manos para sentir su latido y le diste tu lengua generosa recorriendo suave y lentamente cada centímetro mientras yo te animaba empujando un poco tu cabeza –mmh- muy rico! Tus manos no estaban quietas y recorrían mis piernas buscando hasta que llegaron a mis nalgas, entonces te sujetaste bien a ellas y las estrujaste –pude sentir tu excitación pues balbuceabas y mordiste levemente mi pene- ahora me tocaba a mi así es que te levante y poniéndote sobre el tocador, de manera adecuada separe tus piernas; lo justo para sentir la fuente que manaba de allí, al sentir mis dedos en tu sexo y mi boca recorriendo tu pecho y tus pezones erguidos y duros exhalaste un largo suspiro mientras arqueabas mas tu cuerpo pidiendo mi lengua, mis dedos buscaban en tu interior despertando mas la lujuria, los lleve a mi boca y te probé -aun cierro los ojos y recuerdo tu sabor único y especial- para entonces ya pedias mi cuerpo reclamando toda mi pasión.. así es que tomándote en mis brazos te acomode a mi cintura de frente a mi y recargándote en la pared te penetre con un solo movimiento largo y sostenido – no fue tierno, lo sé- pero ambos necesitábamos estar así; fue entonces que perdimos el control mordiendo nuestros labios arañándonola piel cada uno buscando perpetuarse en el otro, mientras nuestras caderas encontraban su propio ritmo tu lengua se clavaba en mis oídos, mientras murmurabas palabras sin sentido; palabras aun no nacidas –el verdadero idioma del amor- yo empujaba dentro de ti tratando de llegar cada vez hondo, más adentro

buscando fundirme en tu cuerpo y que el “nosotros” se convirtiese en “uno mismo”…. Cuantas veces…de que formas… eso no es lo importante, nos entregamos -yo con la idea de pertenecerte, tu sabiendo que no habría otra ocasión- al penetrar el sol por la ventana habías huido dejando tu adiós en un papel, en el decías que pronto te casarías y tu intención era ser por siempre fiel.

Muchas veces nos hemos cruzado por el camino y no he atravesado la calle para encontrarte –respetando tu decisión- sin embargo, algo en tu mirada me dice que aun vivo en ti.

Yo por mi parte: nunca he encontrado en otras mujeres lo que perdí aquella noche mágica…es por eso que en noches como hoy el recuerdo dibuja tus huellas sobre mi piel… las siento candentes y vivas y es por eso que despierto buscando en las penumbras, abrazando tu sombra y repitiendo tu nombre…

 

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